[Bésame, estúpido] Comentarios y chismes sobre cine, teatro, libros, música

Hoy comenzamos con la primera entrega de Bésame, estúpido. Comentarios y chismes sobre cine, teatro, libros, música, volumen inédito del escritor y director de teatro Roberto Videla

Mis afinidades selectivas

Este libro, que casi por magia -y esfuerzo y dedicación y amor- encontró su lugar para ser leído en barbaria.com.ar, será ofrecido a la manera antigua, por entregas. Me parece de este modo reproducir lo que hicieron escritores que admiro, como Fedor Dostoyevski, que llenaba hojas y hojas para las ediciones del diario de los viernes.  Aquí está mi manera de ver un pedacito del llamado arte y los llamados artistas. Fue escrito a impulsos durante mucho tiempo, no tiene una construcción ni férrea ni blanda. Se guía por mis caprichos, mis gustos, los recuerdos que las obras me provocaron, mis ganas de comentar tal o cual cosa, descargar broncas y aburrimiento, dejarme iluminar de placer y contagiar algo de todo eso.  Siempre digo que estar atado sin poder irse de una obra de teatro es una de las torturas más grandes: la vida corre afuera y estás encadenado a la nada. Antes me levantaba y chau, ahora me sepulto en vergüenzas y gentilezas. Con este libro me desquito a veces y, a veces, me vuelvo a enamorar. Roberto Videla
Es que yo no como carne, no, no es algo tan raro, ¿no?, voy a comer la ensalada y un tomate, sí, pescado como, a veces, poco, si necesito algo de proteínas; no, no tengo problemas si estoy en una cena con amigos, como ustedes; son los animales de carne roja los que… cuando yo corto la verdura en el huerto está viva y yo la mato, pero a la verdura la siento muy lejos de mí, la siento lejana, no es un animal… la ensalada, por ejemplo la lechuga, es más… aérea… más… liviana, la lechuga es mi amiga… La protagonista de El rayo verde, de Eric Rohmer, por Marie Rivière

Amores 1

Claudia Cardinale está contenta porque refrescó. Si hubiera caído un chaparrón estaría chocha, me dijo sonriente, con esa voz ronca que tiene.

El tiempo del encanto

Jeanne Moreau y François Truffaut durante el rodaje de Jules et Jim
Jules et Jim de François Truffaut, 1962, sobre la novela de Henri–Pierre Roché Con Jeanne Moreau, Henri Serre, Oskar Werner Fotografía de Raoul Coutard Música de Georges Delerue

Volvió a terremotarme

En mi obra La sombra del relámpago, en 1984, usaba textos de Jules et Jim. Una de las frases: Su amistad no tenía un equivalente en el amor, desde el comienzo los llamaron Don Quijote y Sancho Panza. Recuerdo las otras veces que la vi, a fines de los 60, una de ellas con mi primer amor en el cineclub Sombras y otra vez allí por 1981 en París, con gente amiga italiana, y recuerdo el sollozo que nos envolvió y sacudió, porque de alguna manera todos habíamos estado cerca y respirado ese aire libertario de la película, ese modo de encarar el amor, ese modo de pedir lo absoluto y también de resignarse ante la imposibilidad. La vi más veces y el efecto siempre fue el mismo: es divertida, leve, festiva, dolorosa, sensual, audaz, trágica. Asusta y embruja. Todos amábamos a Jeanne Moreau, la Catherine del filme, uno de los personajes más modernos, complejos, pícaros, desenfadados, complicados, asombrosos y encantadores del cine y la literatura. Catherine deja correr sus lágrimas sin secarse las mejillas –lo que siempre me molesta en las actrices–, pero es que está desbordada de lágrimas, son cataratas. También la amaba Truffaut, que le dedicó su filme, al que recordaba como su experiencia de rodaje más feliz, el tiempo del encanto. La película tiene lo que se llama una vitalidad cinematográfica asombrosa. Es de una enorme riqueza compositiva, mezcla con intensidad la historia de la humanidad con la de sus personajes –en el período de antes/durante/después de la Primera Guerra Mundial–, y es de una libertad tan pero tan suelta que hace que la cámara planee con los personajes –también con nosotros, los espectadores– y luego ahonde y se zambulla en su dolor. Siempre sin énfasis, sin golpes bajos. No hay regodeo en la derrota, ni en la felicidad. Somos empujados por el viento, somos el viento, vamos en bicicleta con ellos por los campos, rodamos con ellos por los prados, y espiamos el amor más puro, la traición más dura, como si los acariciáramos, como si acariciáramos la vida, que se escapa, que ya vuela.

Bibi, esa actriz, la de Persona, de El séptimo sello, la de tantas películas de Bergman, una de las 7 maravillas de la actuación, murió. Me quiero morir y morir y morir.

Bibi Andersson con Ingmar Bergman

Bibi Andersson

Era una de las pocas actrices en el mundo que podía ofrecer en sus actuaciones un candor virginal nada virginal, una alegría inocente y pícara, un desenfado contagioso que se permitía cualquier cosa, y a la vez podía abordar los territorios oscuros y hacer sentir la desolación de las grandes preguntas: ¿quiénes somos? ¿cómo podemos ser tantas cosas distintas a la vez? ¿cómo podemos vivir con eso dentro? El monólogo censurado en tantos países de Persona, en el que relata a la actriz muda –Elizabeth Vogler/Liv Ullmann– una cruda historia sexual con una amiga y dos muchachitos en una playa solitaria es de un rigor y una verdad absolutas. Pasa de la borrachera a ir dejándose llevar a la confesión, se vuelve una niñita, luego siente cómo repercuten en su cuerpo sus propios orgasmos recordados, luego se aleja de Liv –que solo escucha– para poder estar más sola, luego se refugia como un perrito abandonado cerca del cuerpo de Liv y llora desconsolada. Nunca vi algo así. Lo usé decenas de veces en mis clases para demostrar lo que es verdad y lo que es técnica, entremezcladas y vivas. Resplandecientes. Nunca pude verte actuar en teatro, debías ser tan pero tan buena como en cine. Tenías esa magia de hacer enamorar.

Bibi, Brecht, Bergman

Las actrices y los actores de aquella parte del mundo, me refiero a los nórdicos, y también a los de Rusia, Polonia y poco más, poseen una cualidad en la actuación que es única, y que cuando está potenciada por encuentros con personalidades geniales producen un combinado de verdad, pureza, crueldad, valentía y algo especial: son actuaciones también conceptuales. No sólo viven la situación sino que la ofrecen al espectador, como diciéndole estoy hablando de esto, que tal vez a vos también te toque, de lo que hablo tendría que interesarte, porque son las preguntas que tal vez te evites y no quieras ver, pero que están, y que tienen que ver con nuestra esencia. Se podría casi hablar de un distanciamiento brechtiano, de algo que te hace emocionar en profundidad pero que a la vez es como si vieras, titulado abajo, de lo que se habla, del concepto. Eso yo lo asocio con una grandeza especial, ante la cual me inclino, conmovido y respetuoso. No es la destreza de la gran escuela estadounidense, no te perdés nunca en lo que hacen, no es solo llanto lo que te provocan –lo que también está bien–, es conciencia. Bibi era de esa raza increíble, como Liv Ullmann, como Gunnel Lindblom, Ingrid Thulin, Eva Dahlbeck, Harriet Andersson, Ingrid Bergman –cuando trabajó con él–, Gunn Wallgren, Lena Olin, Lena Endre, Gunilla August, como Gunnar Björstrand, Max von Sydow, Erland Josephson, Jarl Kulle, como tantas más personas, tocadas por un don divino, estallando –blowing decía Liv Ullmann– al contacto con Ingmar Bergman. Isologotipo creado por MRM, MRM inspirado en Bésame, tonto, de Billy Wilder.

  • Licenciado en Cine UNC, luego integrante del LTL. Vivió exiliado 10 años y a su regreso, en 1984, fue director de teatro de varios grupos reconocidos y docente en Cine y Teatro de la UNC, de donde se jubiló en 2017. Desde 2008 escribe novelas y relatos autobiográficos. Ya tiene 16 libros publicados, entre los que se destacan El chico y Perla, un retrato del vínculo con su madre.

3 comentarios

  • Excelente, como siempre. Ya mismo voy a leer la segunda nota. Me encanta el estilo coloquial y apasionado, lleno de expresiones que le conozco a Roberto. Gracias!!!!

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  • Sono riuscito a leggere il tuo primo scritto molto interessante e pieno di competenza cinematografica. Complimenti.

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  • Hi,

    We’re wondering if you’ve ever considered taking the content from barbaria.com.ar and converting it into videos to promote on social media platforms such as Youtube?

    It’s another ‘rod in the pond’ in terms of traffic generation, as so many people use Youtube.

    You can read a bit more about the software here: https://www.vidnami.com/c/Zaxapian-vn-freetrial

    Kind Regards,
    Jerri

    Responder

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