Confesiones de una psicóloga: sobre The Undoing

La historia del renacimiento de las series de televisión sería impensable sin la presencia de unas figuras -en más de un sentido- hospitalarias: psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas habitan desde hace décadas las pantallas hogareñas, como si se tratara de un amplio consultorio familiar. Si en el principio de la era moderna de las series está Los Sopranos y, en el centro de la creación de David Chase, la laboriosa doctora Jennifer Melfi (Lorraine Bracco), analista del capo Tony Soprano (James Gandolfini), con los años no pocas ficciones enriquecieron sus tramas con expertos psi. In Treatment, la versión estadounidense de la original israelí, es uno de esos ejemplos, y un indicador de su éxito es que el canal público de nuestro país decidiera adaptar las sesiones que en el norte llevaba a cabo el doctor Paul Weston (Gabriel Byrne), y que en nuestras pampas le correspondió al psicoanalista Guillermo Montes (Diego Peretti).

The Undoing, la reciente apuesta de HBO, marca el paso a una nueva página la historia de los divanes filmados. La miniserie narra la cómoda rutina de los Fraser, un matrimonio de profesionales prestigiosos: ella es psicóloga (Nicole Kidman), él es médico (Hugh Grant). Tienen un hijo, Henry, que asiste al colegio Reardon, uno de los más costosos de New York. Hasta aquí se trata de un fino cuadro de la perfecta familia burguesa. Todo cambia cuando aparece muerta una mamá “latina” (Matilda De Angelis), que nadie sabe cómo se permitía enviar a su hijo a una escuela elitista. Parece que en la terapia que practica la doctora Grace Fraser solo existen los dramas personales separados de la sociedad.

The Undoing también puede ser vista como la versión de cámara y urbana de Big Little Lies, más allá de que ambas fueran ideadas por David E. Kelley. La reunión de madres alrededor de lo que sucede en una escuela, las nada sutiles diferencias económicas, los chicos como observadores sensibles de lo que perpetran los adultos, son algunos de los ingredientes compartidos. Las repeticiones, por supuesto, debilitan el guion de la miniserie.

Compuesta por un reparto convincente (Édgar Ramírez, Donald Sutherland), los capítulos dirigidos por Susanne Bier plantean preguntas habituales para la imaginación psi: ¿conocemos realmente a las personas que nos rodean?, ¿se puede engañar a una estudiosa del comportamiento humano?, ¿todo puede ser perdonado en el entorno familiar?, ¿qué se dice y qué se escucha en las sesiones? Gajes del oficio. Fuera del lugar de trabajo, la analista interpretada por Kidman requiere una linterna para ayudar a su mirada clínica. No es lo mismo la vida de los otros que la propia, con todas sus sombras.

En The Undoing los abogados son los psicólogos de los psicólogos. El bufé como consultorio, como espacio de escucha. Quizá esta sea la cuestión política que transita por los seis capítulos. Si quitamos los decorados no son los especialistas psi los que oyen la última palabra de sus colegas, sino los juristas. Como escribió Foucault en 1976, “La confesión se convirtió, en Occidente, en una de las técnicas más altamente valoradas para producir lo verdadero. Desde entonces hemos llegado a ser una sociedad singularmente confesante”.

Autor

  • Licenciado en psicología, Ha dictado cursos y escribe para diferentes medios de comunicación sobre libros, series y cine.

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