Hi Lili (Engañapichanga 7)

 

para Alejo Carbonell

 

¿Sabe cómo empezó este posible libro? Fue así: limpiando estantes voló un papel, estaría entremezclado entre libros, era una lista de todas las cosas que tenía que decirle a Ud., consultarle para que me las arreglara; esto fue hace muchos años, como diez, cuando vine/fui a verla por primera vez, en ese momento tenía ataques de pánico grandes y chicos, paniquitos, que me desordenaban la vida cotidiana, que sentía amenazada por distintos lados. Casi tiro el papel, esa lista de desgracias parecía ahora inofensiva, pero pensé que podía copiarlo en la computadora, era un testimonio cabal de mis días de aquel tiempo y, cuando días después lo encontré de nuevo, se ve que lo había dejado a mano, me pareció que podía transcribirlo, volverlo un relato breve, podía ser divertida esa lista interminable de molestias más o menos tontas. Después pensé que podía sacar algo más de ahí, que había un filón escondido que me representaba, me retrataba, y al pensar eso se encendió el motor. Empecé y ya no paré, y lo quisiera publicar, a esto, pronto.

Un editor amigo me dice que no hay que tener tanto apuro, que no conviene publicar demasiado seguido, que eso cansa a los lectores. Le contesto que no tengo tiempo que perder, que no puedo ni me interesa utilizar tácticas o estrategias en esto del escribir, que una vez que las cosas están están, que no tengo edad para esperar… con eso no se juega, no hay demora posible, que sí hay un apuro que me come por dentro: un hámster hace correr a toda velocidad, con sus zampas enloquecidas, siempre en el mismo lugar, las ruedecillas de sus aparatos que giran, su propio y personal parque de diversiones.

Lo que pasa, lo que no digo, o escondo en eufemismos como el hámster, es que siento la muerte cerca, hay un momento en que es así, se la siente al lado, se instala callada y ahí está. Y una manera de tenerla sedada es entretenerla escribiendo, contando lo que me pasa, contándoselo a Ud., doctora, escribiéndolo y publicándolo, es un diario esto, un diario semiescondido, es un diario/terapia, una terapia/diario, un juego, pero un juego noble, creo, Ud. dirá.

Se me ocurren canciones de películas de los cincuenta, Yo paso la vida cantando, Hi Lili Hi Lili Hi Lo, por eso yo siempre contento estoy Hi Lili Hi Lili Hi Lo… y de repente ¡zas!, ahí llegó ella, la parca, hola.

 

Autores

  • Licenciado en Cine UNC, luego integrante del LTL. Vivió exiliado 10 años y a su regreso, en 1984, fue director de teatro de varios grupos reconocidos y docente en Cine y Teatro de la UNC, de donde se jubiló en 2017. Desde 2008 escribe novelas y relatos autobiográficos. Ya tiene 16 libros publicados, entre los que se destacan El chico y Perla, un retrato del vínculo con su madre.

  • Ilustrador, artista plástico, humorista. Publica y publicó en todos los medios que vale la pena. Hace buenos asados, vive con Marisa y tiene un perro que se llama Teo.

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