Jimena Néspolo: «Escribo ficción llevada por el tono de los personajes»

Al hablar sobre su más reciente novela, la autora reconoce una disposición a abordar el delirio del lenguaje (y el lenguaje delirante) como uno de los ejes de su escritura. He aquí un breve, pero elocuente diálogo. 

Durante un tiempo Jimena Néspolo fue reconocida como experta en la obra de Antonio Di Benedetto. Sin embargo, su propia obra literaria se afianza y recorre con persistencia la ficción. Tras publicar algunos libros de cuentos, su primera novela –El pozo y las ruinas– cosechó elogios por la crítica española. Ahora la editorial Caterva ha publicado un nuevo trabajo: Vértigo de mí, una nouvelle vertiginosa, es la perfecta caja de resonancia para Isabel Huayta, una mujer de negocios que pierde el control de su vida de modo repentino.

“Se trata de personajes autocentrados y narcisistas, que intentan justificar todos sus actos y decisiones y se colocan con naturalidad, cuando les conviene, en el lugar de víctimas atacadas por los demás”, ha escrito María Rosa Lojo. La metáfora del mareo domina la escena desde el principio y se transforma en un hilo conductor que permea no sólo la anécdota y los habitantes de ese particular universo, sino el lenguaje mismo.

El ritmo que desarrolla la narración es veloz y desencajado. Se presenta ante el lector una escena de la vida privada en la que se cruzan enfermedad y poder. La intimidad del naufragio personal deja a la protagonista sumergida en la incertidumbre, pero, al mismo tiempo, halla cauce en un relato colectivo de injusticia social que ha colaborado en construir. El relato de Isabel aparece potente, incluso en medio del desastre que la circunda, y abre algunas interrogantes sobre el proceso de escritura que Néspolo ha logrado en esta obra.

¿Cómo fue construida la voz de la protagonista que, por momentos luce cercana a famosos monólogos teatrales? ¿Usted buscó una puesta en escena de modo consciente?

Jimena Néspolo: La voz sobre la que se estructura la novela se me impuso desde la primera línea, es difícil de explicar una experiencia que pareciera estar más cerca del espiritismo o la transmutación que de la lógica racional. Mientras la escribía, de manera atolondrada y vertiginosa, que es como se sucede el fluir de la conciencia de Isabel Huayta, la protagonista de Vértigo de mí, sentía que estaba tirando un hilo, y que tenía que seguir haciéndolo hasta que ella dispusiera el fin. Pero ahora que lo pienso, en general esa es la forma en la que escribo ficción, llevada por el tono y el delirio de los personajes: si eso no sucede me es imposible avanzar.

En su ejercicio como novelista usted ha tenido un trabajo de investigación que produce un alto grado de verosimilitud en lo que escribe. ¿En Vértigo de mí, cuál fue ese proceso?

La investigación que rodea y sobre la que se asienta la verosimilitud de una novela tiene que ver con ese dejarse llevar al mundo de los personajes involucrados. En relación con otros géneros, observo que la escritura de ficción no respeta ninguna de las distancias implicantes que esgrime la escritura de ensayo o de no-ficción, que no renuncia nunca al yo enunciador. Por eso escribir ficción es una experiencia de riesgo, porque para que funcione hay que tirarse a lo bestia, sin red, y ver qué pasa, aunque lo que esté pasando te desagrade al extremo o no tenga nada que ver con tu escala moral.

En la actualidad, muchos lectores buscan voces reales, que reflejen el contexto que les atañe. ¿Qué ha ganado y qué ha perdido la ficción literaria a partir de estas expectativas que, quizá, impongan los mercados editoriales?

Desconozco absolutamente qué es lo que buscan los “consumidores” -creo que a esa entelequia se refiere su pregunta-, y mucho menos qué es lo que buscan imponer los mercados editoriales… No me interesa discutir en los términos impuestos por el Capital. Sabemos que la literatura es otra cosa, un texto puede tener un solo lector cómplice y sin embargo vencer todos los condicionamientos materiales y simbólicos de su época. En ese sentido, la ficción literaria con la que dialogo no solo no ha perdido nada, sino que está más viva que nunca.

 


Datos de la autora

Jimena Néspolo nació en Buenos Aires. Es narradora, poeta e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET). Dirige la revista Boca de Sapo desde 1999. Impartió clases sobre literatura argentina y latinoamericana en la Universidad Ca´Foscari di Venezia (Italia), en la Universidad de Granada (España) y en la Universidad de Buenos Aires, entre otras casas de estudio. Es autora de varios ensayos, de la crónica ¿Quién mató a Cafrune? (2018) y de los poemarios Papeles cautivos (2002) y La señora Sh. (2009). Su novela El pozo y las ruinas (Libros del Lince, 2011) fue elegida por el diario El País como una de las novedades destacadas de la temporada.


Datos del libro 

Vértigo de mí 
Jimena Néspolo
Editorial Caterva
132 páginas
2020

Vuelve al inicio