La pastilla que brillaba como una luciérnaga

 

Ayer a las cuatro de la mañana me pararon dos policías.
– ¿Viejo, qué haces a estas horas?
– Salgo del trabajo.
– ¿Dónde trabajas?
– En el ferrocarril.
– A ver, mostrame el permiso.
– Mirame. Tengo puesta la ropa del laburo. ¿Para qué querés que te lo muestre?
– Vos mostrame.
Le mostré el papel donde dice que yo, Gustavo Borga, me encuentro exceptuado de la medida de aislamiento por el coronavirus porque trabajo en una empresa que es fundamental para satisfacer la demanda y el normal abastecimiento de insumos imprescindibles para la población y de garantizar flujo de bienes en todo el territorio nacional etc etc etc
– ¿Qué edad tenés?
– Cincuenta y nueve.
– Mostrame el documento.
Se lo mostré. Miró el documento y al rato y me miró a mí.
– ¿Qué llevas en la mochila?
– Nada, boludeces, un libro.
– Mostrame.
Abrí la mochila y se la mostré.
– Tira todo al suelo
– ¿Para qué?
– Hace lo que te digo.
Di vueltas la mochila y todo lo que había cayó al suelo.
Los milicos se arrodillaron.
– ¿Estas pastillas para qué son?
– Para la gastritis.
– ¿Y estas?
– Para la tensión.
– ¿Y estas?
– Para la artritis.
– ¿Y estas?
– Para el colesterol.
– ¿Y estas?
– Para el dolor de cabeza.
– ¿Y estas?
– Para la diabetes.
– Viejo, o estás muy enfermo o sos un falopero hijo de puta.
Me encogí de hombros.
Agarró el libro y leyó en voz alta:
– Philip K Dick. El hombre en el castillo.
– Ese si que tomaba pastillas. Más que yo, seguro.
– Bueno, te vamos a meter adentro. Vamos a analizar que pastillas son. Subí al patrullero.
– Tengo una pastilla más.
– ¿Una pastilla? ¿Dónde?

Saqué un frasco muy pequeño del bolsillo de la camisa. La pastilla adentro brillaba como una luciérnaga. Lo abrí y me la tomé. Mis pies se despegaron del suelo. Abrí mis brazos. Comencé a volar. Alto, muy alto. Cada vez más alto. Rápidamente llegué al espacio exterior. Miré mi planeta.
Una mancha enorme y negra lo estaba cubriendo todo.

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  • Nació el 7 de diciembre de 1960 en Villa Nueva, provincia de Córdoba. Publicó los siguientes libros: Patitos degollados (Edición de autor, 2002), Hermoso niño rubio (Xión Ediciones, 2006), Poesía reunida (Ediciones llantodemudo, 2008), Para vos NO (Editorial llantodemudo, 2010), Un puntito negro (Editorial Cartografía, 2013), Como un corazón (Borde Perdido Editora, 2016), Pozo de luz (Eduvim, 2018). Es ferroviario.

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