Tramas urbanas (6)

Javier Ferreyra recorre la ciudad de Córdoba en calidad de reportero gráfico. Como un efecto indirecto de ese trabajo, fue sacando fotos de gente muy distinta. Esos disparos captan la curiosidad de un vestimenta, de un accesorio o de un porte. A cada una de esas fotos, a su vez, le ha añadido un texto que pone en relación la imagen con algún episodio, costumbre o hábito del pasado.  


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La balística estudia los diferentes elementos que influyen en la trayectoria de un proyectil. Hay fuerzas, materiales, temperaturas, presión atmosférica, rotación, forma del proyectil. Una inmensa variedad de aspectos que intervienen en el comportamiento de una bala. La bala puede hacer blanco o perderse una vez que ha sucumbido al impulso inicial y no ha encontrado un cuerpo sólido en su recorrido en el que depositarse. El efecto terminal de una bala es el reposo, ya sea en un cuerpo definido, ya sea en la inmovilidad. Los fenómenos a los que está sometido un proyectil son densos y complejos. En los manuales de balística, el análisis del efecto del reposo roza la poesía. Una bala perdida es un objeto que no cumplió su objetivo. Entre el fracaso y la amargura, los técnicos no sospechan la importancia de las balas en reposo. Por un lado, no han herido a nadie. Por el otro, el uso de la bala puede tener insospechados efectos estéticos en la usanza cotidiana. Los técnicos en balística deberían agregar un capítulo más a sus estudios, valorizando el efecto estético de la bala en reposo. (Yrigoyen e Illia, enero 2020)

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El señor Thom Browne se cansó de mendigar buscando un trabajito como actor en Los Ángeles y empezó a trabajar en un store de Giorgio Armani en New York. Ahí comenzó a fusionar su gusto por la ropa comprada en almacenes de prendas usadas con el rigor sartorial del italiano y andando por la calle vestido así, lo vio Ralph Lauren y lo llevó a trabajar con él. Aprendió solito y terminó diseñando su propia línea y junto a la firma Moncler hizo de las cosas más revolucionarias con el cuerpo masculino. Para Browne, no hay nada más cómodo y asombroso que un traje. Basta ajustar el pantalón al cuerpo, acortar el tiro y usar el saco un par de números más grandes para que genere soltura y volumen, o prendido para que concilie con la arquitectura del pecho. Una prenda de gramática restringida termina siendo así variable y versátil, modificando el cuerpo. Las formas revolucionarias a veces tardan en llegar al común de la gente. Pero llegan. (Plaza San Martín, abril 2019)

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  • Licenciado en Letras Modernas de la UNC, fotógrafo del diario La Voz del Interior, docente en varias instituciones y de diversas materias.

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