Buenas noticias (Engañapichanga 19)

para Silvio Mattoni y Carlos Schilling

 

Hoy ando contento, podría saltar en una pata, estos días me pasan cosas lindas, no quiero sonar presuntuoso, pero déjeme que lo sea un poco, un rato, es todo tan inestable que será una infatuación pasajera, efímera. Aquí voy: una amiga cineasta intentó conectarme con editoriales de Buenos Aires cuando estaba viendo dónde publicar Perla; unos me escribieron que les había gustado mucho pero no era el tipo de ficción que estaban buscando y otra editorial me contestó que no tenían, por el perfil del libro, una colección donde pudiera entrar. Pasó el tiempo, lo publiqué en Córdoba, tuvo muy buen recibimiento y decidí darles mis libros inéditos a dos escritores que habían comentado muy bien Perla. Les gustó lo que les envié. Dos de estos libros tocan temas delicados, muy cercanos a mi familia y a mi vida. Hace por lo menos cuatro años que los escribí. Uno es un diario de varios meses de mis vagabundeos compulsivos por las zonas oscuras de los encuentros sexuales fortuitos y el otro habla del enfrentamiento con mi familia a los dieciocho años y las tristezas que de ello derivaron. Este último, El chico, no lo publiqué todavía porque no quiero herir a mi madre; el otro libro, el del sexo, Babilón o La intimidad es extraña –al final terminó llamándose La intimidad– me da cierto pudor… es que… no encuentro las palabras justas… además estoy muy enamorado estos años y no quiero que mi amor vea/lea esa parte de mí. No me da vergüenza, es que no quisiera lastimarlo, esa zona mía no la quiero compartir con él; además algunos amigos que lo leyeron me advierten de que el libro me deja vulnerable, muy expuesto.        Poco después le di el libro a mi amor, lo tomó con casi excesiva simplicidad, no le provocó ni celos ni rabietas.

Bueno, en fin, uno de los escritores me escribirá dándome alguna sugerencia de cómo me conviene moverme y el otro está interesado en recomendarlos a unos amigos de Buenos Aires, dueños de dos editoriales prestigiosas; me escribió ayer, envió los archivos, y un editor ya respondió, le ha gustado lo que ha leído y se contactará conmigo. Mi escritor amigo agrega una frase: A Babilón lo imagino un tanto perversamente en una edición conjunta con El chico, que sería el espíritu, y el otro la carne, su inocencia de búsqueda incesante.

Eso es: la inocencia de búsqueda incesante. Esas son las palabras que quería encontrar para explicarle qué era mi libro, a él, a usted, y a mí mismo… y eso me lleva a lo que quiero contarle ahora

Autores

  • Licenciado en Cine UNC, luego integrante del LTL. Vivió exiliado 10 años y a su regreso, en 1984, fue director de teatro de varios grupos reconocidos y docente en Cine y Teatro de la UNC, de donde se jubiló en 2017. Desde 2008 escribe novelas y relatos autobiográficos. Ya tiene 16 libros publicados, entre los que se destacan El chico y Perla, un retrato del vínculo con su madre.

  • Ilustrador, artista plástico, humorista. Publica y publicó en todos los medios que vale la pena. Hace buenos asados, vive con Marisa y tiene un perro que se llama Teo.

3 comentarios

  • Al fin mucho pudor pero este escritor terminó publicando La intimidad y El chico y siguió con varias barrabasadas. Mucho ruido y pocas nueces.

  • Al final «La intimidad» la publicó Mansalva y «El chico» la Editorial Babel.

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