Cachito (Engañapichanga 12)

 

Cachito, cachito, cachito mío…

Consuelo Velázquez

 

Sucedió una noche, en Lima, en 1976. Viajamos a Colombia y Perú con amigos desde Caracas, donde vivíamos, es que no podíamos volver a Argentina por los milicos, usando el pasaje abierto por un año, la vuelta que teníamos abierta para nuestro país, del que nos habíamos ido en enero de 1975. Llevábamos una obra simpática, se llamaba El rostro y hablaba de actores en exilio, un espectáculo que nos abría puertas –y corazones– en teatros universitarios y oficiales. Además queríamos conocer Machu Picchu. En Lima unos conocidos nos invitaron a cenar y allí fuimos, éramos cinco argentinos y dos peruanos, actores y artesanos.

El dueño de casa, Cachito, era un flaco algo pintón, de jopo alto con gomina, usaba vaqueros muy ajustados, luego me contó que se vestía así ceñido para ir a los bares de los hoteles de lujo limeños a levantar turistas ricos… y tenía, oh, uno de los últimos LP de Maria Bethânia –Drama 3° Ato–, a quien yo adoraba, por lo que obligué a Cachito y a todos a escucharlo toda la noche… Ese detalle de afinidades electivas musicales bastó para que me enamorara de él un rato y, como me miraba con ojos golositos, cuando llegó el momento de irnos, parados todos amontonados en la puerta del departamento, dije, rápido y tartamudeando: Me quedo un rato, quiero escuchar de nuevo el disco de la Bethânia. Se hizo un silencio de esos… mis amigos no sabían qué hacer, quedaron desconcertados, hasta yo me quedé duro de tanta audacia, no estaba acostumbrado a esos trotes, y uno de ellos después de segundos eternos dijo, apurando las palabras: Bueno, hasta mañana y… ¡buen provecho! Quería decir buenas noches, claro. Otro silencio extraño. Todos duritos parados ahí, nadie largó la carcajada, llegó el ascensor, se amontonaron dentro en un segundo, muy serios, y desaparecieron hacia abajo como chupados. Nosotros cerramos la puerta, lo miré al fin sonriente a Cachito, listo para la risa, pero creo que no se había dado cuenta de nada y me miraba tierno con su jopo en alto.


En los episodios anteriores de Engañapichanga….

Autores

  • Licenciado en Cine UNC, luego integrante del LTL. Vivió exiliado 10 años y a su regreso, en 1984, fue director de teatro de varios grupos reconocidos y docente en Cine y Teatro de la UNC, de donde se jubiló en 2017. Desde 2008 escribe novelas y relatos autobiográficos. Ya tiene 16 libros publicados, entre los que se destacan El chico y Perla, un retrato del vínculo con su madre.

  • Ilustrador, artista plástico, humorista. Publica y publicó en todos los medios que vale la pena. Hace buenos asados, vive con Marisa y tiene un perro que se llama Teo.

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