[Cuestionario Fijo] Fabián Liguori: Escenografías pop

Fabián Liguori nació en Córdoba. Se recibió de profesor de dibujo y grabado en la Escuela de Bellas Artes Figueroa Alcorta, donde actualmente es docente. Se perfeccionó en la Escuela superior de Bellas Artes de París en los años ’90 y realizó varias muestras en el país y en el exterior.

Desde el dibujo hasta la creación de imágenes por computadora, Liguori trabaja con diversos materiales y técnicas, como la escultura, la serigrafía, la pintura, el diseño gráfico, la videoaminación o la fotografía. Sus muestras consisten en «relatos instalados» (como él mismo lo define) a partir de guiones previamente escritos, donde los objetos (que en su mayoría remiten a íconos de la cultura masiva y popular) están dispuestos escenográficamente para contar una historia.

Permeadas por el exceso de estímulos, sus puestas son una invitación a que el espectador se sumerja y haga su propio recorrido. Un recorrido donde por momentos reconocerá la familiaridad de ciertos fragmentos del entorno en el que vive o que le llega por los medios, y en otros sentirá la inquietud propia de quien vislumbra en ellos el anuncio de un mundo en ruinas o próximo a la disolución.

Muestra «Aquí dentro mataron al Gobernador»

¿En qué estas trabajando en la actualidad?  

Sé que toda pregunta sobre el arte tiende a que desnudes tu localización y a que reafirmes del modo que sea las técnicas que utilizas para la construcción de ti mismo. Por eso generalmente tuerzo un poco las respuestas, las deformo de tal manera que pierden claridad incluso para mí. Lo hago automáticamente. Eso confunde, lo sé. De todas formas trataré de aproximarme lo más posible al espíritu de la entrevista.

Bien, en este preciso momento estoy produciendo una puesta llamada Los extraños casos de la Sargento Milagros, que concretaré seguramente en 2021. Aparecerá como una sobreproducción de sentidos y significados, más próximos a un formato televisivo que a un diseño expositivo convencional del arte contemporáneo. Pretendo moverme desde cierta vulgaridad visual hasta una ajustada y estratégica estética de producción con cada uno de sus pormenores. Mi predilección es usar siempre alguna plataforma de las redes para bombardear con trailers y anuncios gráficos de lo que será la propuesta. Algo de eso está ahora mismo apareciendo. En definitiva siempre se trata de un relato visual escenificado que estructuro alrededor de un guión a la manera del cine o del teatro. Guión que no necesariamente aparece explícito en la puesta final. Básicamente impresiones serigráficas; videoanimaciones; objetos y autómatas instalados, robótica; maquetas; fotos; diferentes soportes lumínicos; carteles y escenografías básicas. Más un cañoneo irreflexivo que una acogedora e íntima experiencia visual. Pero volviendo al principio quisiera agregar lo complejo que me resulta la transparencia ante las preguntas. No puedo dejar de relacionarla con el vacío, el control y con un cierto narcisismo pornográfico y pegajoso. Sé que la regla hoy es el exhibicionismo total, incluso en la lisura de todo producto cultural, donde por sobre todas las cosas hay que ver bien definida la imagen reflejada del artista, quien no admiten un diálogo por pequeño que sea que no esté direccionado a profundizar el diseño de sí mismo. Para mí siempre fue un dilema lo que deberíamos hablar los artistas y lo que deberíamos preguntarnos.

Muestra «Aquí dentro mataron al Gobernador»

¿Cómo definirías lo que estás produciendo y cuáles serían los antecedentes tanto internos a tu obra como externos que te llevaron hasta este punto? 

Si tendría que definir lo que continuamente produzco, se trataría siempre de “textos visuales”. ¿Antecedentes internos y externos?Quizás pueda llamar antecedente interno al hecho de que siempre hago arte porque sé que voy a morir, o sea, nunca como dinámica celebratoria de la vida. Tener claro este punto es fundamental para mí. Con respecto a los antecedentes externos, hay uno solo que hegemoniza la totalidad de mi producción, y es el hecho de tener la convicción absoluta de que el mundo no está hecho para los hombres. Desde el dibujo de la línea más básica hasta la manipulación de la más compleja tecnología para producir una imagen, no hago otra cosa que rebotar entre estas dos premisas, es decir, la muerte como fin último de todo arte y un proyecto de mundo donde los hombres estamos expulsados y a causa de ello deviene un nomadismo entre el espanto y la fascinación.

Muestra «Dislexia»

¿Cómo es el proceso de creación? ¿Tenés en claro gran parte de lo que querés antes de ponerte a trabajar, o la creación se define en el taller y con los materiales seleccionados? 

No es que “Yo quiera”, yo no quiero nada, menos aún en una realidad que está secuestrada. Cuando me pongo a trabajar mi voluntad determina poseer “lo que puedo” y voy tras eso sin ningún tipo de cuestionamiento de conciencia. Lo tomo como una orden irrevocable y ejecuto un acto que deviene en arte en tanto alguien lo señala como tal. Lo mío es infinitamente elemental. No soy un príncipe intelectual que guiona el sentido filosófico de su producción artística para justificar lo que hace. Nunca intenté por medio de un cuerpo teórico imponer una idea de arte y mucho menos desde esa plataforma gestionar nada. Nunca relacioné tampoco la imaginación con el pensamiento y los juicios. Claro está que ante un universo imaginado luego recurro al pensar, pero jamás al revés.

Muestra «Aquí todo no es más que un error»

Breve Historia del Mundo (2009); República Magdalena (2013); Los Viajes de Timo (2015); Aquí todo no es más que un error (2017); Dislexia (2018)  y Aquí dentro mataron al gobernador (2019) dan cuenta de esto. La mayoría fueron mega muestras que de alguna manera ejemplifican mi mecanismo de producción artística.

Cuando observo y me pregunto por los diferentes procesos de creación siempre concluyo que hay solo dos tipos de artistas con dos dinámicas creativas opuestas. Uno representa casi la totalidad de los artistas de Córdoba. Se caracterizan por aglutinarse y reconocerse solo en la centralidad de la escena y no harán absolutamente nada para desmontar dicha centralidad, incluyendo lo alternativo o contracultural. Dedican su vida a la acumulación de capital social y capital cultural y cualquier travesía poética está en función a esta estrategia. La mayoría termina abandonando la producción total o parcialmente por múltiples causas pero continúan trabajando en actividades culturales consolidando esa centralidad.

Muestra «Los viajes de Timo»

El otro tipo de artista insiste en un extraño desplazamiento, un perderse hacia lugares un poco más inhóspitos. Esa deslocalización auto infligida los pone en un procedimiento de redefinición continua de los elementos básicos de la realidad. Digo redefinición simplemente porque hacen una operación increíble y sencilla de interrupción del flujo cotidiano en el modo en que nos aparecen las imágenes.

¿De qué artista o movimiento contemporáneo argentino o del extranjero te sentís cerca, o al menos lo has incorporado como un interlocutor silencioso para pensar tu trabajo?

Los artistas de la centralidad son adictos a dar este tipo de información, así como también cambiar o intercambiar centralidades. Los otros lo evitan por todos los medios. Son hoscos, lineales (la centralidad es siempre circular) y reticentes de dar a conocer el abanico de sus preferencias. Yo me siento mucho más cerca de los segundos, pero para aproximarme a la pregunta podría contar un relato.

Muestra «República Magdalena»

Hace ya varios años, en una inauguración (no recuerdo cuál) me crucé con una artista de quien conocía perfectamente su trabajo, muy bueno por cierto, pero jamás habíamos hablado. Chocamos de frente y la ocasión ameritó para el intercambio de algunas palabras. De pronto ella se me aproximó y en punta de pies (era algo más baja) superó con su mentón uno de mis hombros para asegurarse, en medio del bullicio, que yo entienda perfectamente lo que quería decirme. Me contó entonces, como en secreto, que llevaba en su cabeza una muestra que yo había realizado cuatro o cinco años atrás, y me relató cómo esa misma mañana tomando un café había elegido recordar un pequeño sector de la misma (la puesta era gigante y el diseño expositivo muy complejo) detallándome con una memoria fotográfica el sector con sus características formales, conceptuales y poéticas. Luego, apoyando los talones, me saludó con formalidad y desapareció entre la gente. Yo quedé petrificado, me fui inmediatamente. Al regresar en el auto no podía comprender cómo ella pudo recordar algo con tanta precisión sobre algo mío que ni yo era capaz de actualizar en mis recuerdos. Inmediatamente descubrí que es dado “llevar en la cabeza” una geometría alucinante y caótica de otros artistas, una geometría mucho más auténtica de ese “yo” con quien uno habla y solidifica psicóticamente todos los días afirmando lo que es el arte. Dar cuenta de esa geometría e intercambiarla con un interlocutor que construye las propias es lo único que me interesa, a pesar de que el mandato erudito prefiere la información dura a la manera de los papers universitarios. Descongelar y traficar geometrías entre nuestras cabezas es mi fascinación, aunque devenga en un lenguaje perturbador y anárquico, mucho más creyendo que el arte puede ser cualquier cosa menos comunicación.

Muestra «Breve historia del mundo»

 


Muestras y premios

Ha recibido distinciones como la Beca Braque Grabado (1998-1999) y premios como el Primer Premio Grabado Salón Manuel Belgrano (2005); Primer Premio OSDE Grabado (2004); Segundo Premio Grabado Salón Nacional (2002); entre otros.
Su obra forma parte de las Colecciones del Museo Emilio Caraffa y Centro de Arte Contemporáneo Chateau Carreras (Córdoba), MACRO (Rosario), Museo Sívori (Buenos Aires), Fundación OSDE y  de colecciones particulares nacionales e internacionales. Participó de las siguientes muestras internacionales: Museo Casa de América (Madrid, España, 1998), Artissima, Feria Internacional de arte contemporáneo (Torino, Italia, 1999), Galeria Bernanos (Paris, Francia, 1990), Cite Internationale des Arts (París, Francia 1990).
Algunas de sus muestras en las últimas dos décadas fueron Ponte tus muertos (1997), Tirapiedras (1999), Ruta (2001), Breve historia del mundo (2010), República Magdalena (2013), Los viajes de Timo (2015), Dislexia (2018) y Aquí dentro mataron al gobernador (2019).


Fabián Liguori en redes sociales

Facebook: fabian.liguori.3

Instagram: liguorifabian

 

Autor

  • Licenciado en Letras Modernas y periodista cultural. También incursionó en la docencia y la escritura de guiones documentales. Publicó el libro de cuentos El fin de la intimidad, y tiene otro más inédito, además de uno de perfiles en preparación.

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