Empanadas (Engañapichanga 4)

para Carmen

… sí, en una empanada o en varias puede anidar la felicidad… ¿sabe que me gusta mirar las parejas de enamorados? Esos dos por ejemplo están echados uno hacia el otro, como si quisieran comerse. En realidad están así encimados para que no les chorree en la ropa el jugo de las empanadas. Ese modo de apoyarse en la mesa hace que todos los rollos se les amontonen y superpongan. Ella tiene una remera de lycra verde cata muy ajustada y puedo contar tres, cuatro flotadores muy grandes desde los pechos hasta la panza, luego todo se vuelve un amasijo en los vaqueros elastizados. Él, morrudo, la mira enamorado con los ojos entrecerrados mientras come y habla con la boca llena. Están muy juntos, para mí que los veo de costado y de atrás. El pelo de ella es de un rubio zanahoria artificial; una hebilla intenta controlar el desorden intrínseco. No tengo más datos, escucho solamente el timbre de las voces, pero los cuerpos me dicen que están cerca, que se tienen confianza, que podrían besarse en cualquier momento y que, aunque él es moreno y de barba y ella rubia teñida, forman una sola cosa, una unidad.

También nosotros, con otro amor, ya hace un tiempo, tengo una foto, comíamos empanadas, echados uno hacia el otro, copiándonos sin darnos cuenta los gestos, impulsos y acciones. Parecemos espejados, hermanos de padres diferentes, de tiempos y épocas diferentes. O tal vez parecíamos padre/hijo, abuelo/hijo o abuelo/padre. Es que ya no sé cómo colocarme ante mi imagen y el tiempo que pasa, y ante la mirada de los otros.

Las empanadas están sabrosas, se ve, la carne cortada a cuchillo, el picante justo, el jugo justo, dan miedo porque a veces están demasiado calientes y la boca se arde, la soda no basta y las servilletitas de papel son eso, chicas, y no absorben como se debe, pero esa vez a las empanadas bastaba apenas abrirlas por la puntita y se aireaban, había que esperar un poco y ya estaban listas para hincarles el diente… ¿no le parece que si sigo escribiendo de este tenor –¿en este tenor?– podré enviar el artículo a nuestro diario principal para que lo publique en la sección Ollas y cocinas y en una de esas ganar algunos pesos o dos empanadas gratis de vez en cuando?… Empanadas que comeré solo, ya sin él, vio cómo es la vida…

Autores

  • Licenciado en Cine UNC, luego integrante del LTL. Vivió exiliado 10 años y a su regreso, en 1984, fue director de teatro de varios grupos reconocidos y docente en Cine y Teatro de la UNC, de donde se jubiló en 2017. Desde 2008 escribe novelas y relatos autobiográficos. Ya tiene 16 libros publicados, entre los que se destacan El chico y Perla, un retrato del vínculo con su madre.

  • Ilustrador, artista plástico, humorista. Publica y publicó en todos los medios que vale la pena. Hace buenos asados, vive con Marisa y tiene un perro que se llama Teo.

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