[Cartas] Nicola Tesla a J.P. Morgan

Tesla y Morgan – cortocircuitos con el capital

Nikola Tesla (1856-1943), inventor, científico, mago de la electricidad, adelantado a su tiempo.

John Pierpont Morgan (1837 – 1913) empresario, banquero y coleccionista de arte estadounidense que dominó las finanzas corporativas y la consolidación industrial de su época.

En 1900 Morgan acuerda con Tesla financiar su última creación: La Torre Wanderclyffe, que prometía ser un transmisor de radio de alta potencia para comunicaciones trasatlánticas. Para 1903 Tesla había gastado la inversión inicial de 150.000 dólares sin completar el proyecto, y el italiano Guglielmo Marconi se había adelantado realizado una transmisión transatlántica con un equipo mucho más barato (aunque usando patentes de Tesla). Entonces Morgan decidió suspender la refinanciación del proyecto. Tesla escribió varias cartas a Morgan reclamando lo que entendía que era una violación de contrato. La que publicamos acá es una de las últimas, y alcanza tonos de megalomanía y paranoia que anticipan el posterior declive mental del inventor.

N. Tesla A J. P. MORGAN, 1904

Nueva York

19 de octubre de 1904

Señor,

Debido a una costumbre contraída hace tiempo y desafiando la superstición, prefiero hacer las comunicaciones importantes los viernes y el día 13 de cada mes, pero mi casa está en llamas y no tengo un minuto que perder.

Ya sabía yo que usted rehusaría. ¿Qué posibilidades tengo yo de atrapar al mayor monstruo de Wall Street con el tenue hilo de una telaraña?

Su carta me llegó justo el día de mi santo patrón, el más grande de todos, san Nicolás. San Nicolás y yo establecimos un acuerdo tácito de lealtad mutua. Durante un tiempo, él observó nuestro acuerdo, pero durante los últimos tres años me ha olvidado. Igual que usted.

Dice usted que ha cumplido su contrato conmigo. Pero no, no lo ha hecho.

Acudí a usted para hacer acopio de su ingenio y de su poder, no debido al dinero. Debería saber usted que, al hacerlo, lo he honrado tanto como me he honrado a mí mismo. Usted es un gran hombre, pero su trabajo se ha forjado de forma efímera, mientras el mío es inmortal. Yo acudí a usted con el mayor invento de todos los tiempos, hay más creaciones originales con mi nombre que con el de ningún hombre que me haya antecedido, sin exceptuar a Arquímedes ni a Galileo, los colosos de la invención. Actualmente, en Estados Unidos hay invertidos seis millones de dólares en empresas basadas en mis descubrimientos. Yo podría acudir a usted por un millón de dólares, si usted fuera el viejo Pierpont Morgan.

Cuando nos comprometimos por contrato yo proporcioné: 1) los derechos de patente; 2) mi habilidad como ingeniero y como electricista; 3) mi buena voluntad. Usted tenía que proporcionar: 1) dinero; 2) su habilidad en el mundo de los negocios; 3) su buena voluntad. Yo cedí los derechos de patente, que, en el peor de los casos, valen diez veces más que su inversión de efectivo. Usted adelantó el dinero, cierto, pero incluso esta primera cláusula del contrato se violó. En la entrega de los últimos cincuenta mil dólares hubo un retraso de dos meses. Un retraso que resultó fatal.

Yo acaté concienzudamente las obligaciones segunda y tercera. Usted hizo caso omiso de ellas deliberadamente. No sólo esto, sino que además me desacreditó.

Sólo puede actuar de una forma, señor Morgan. Deme el dinero para que yo termine mi gran trabajo, que hará que el mundo avance un siglo y hará que su honor se refleje en todo lo que venga después que usted. O bien, hágame un regalo y déjeme que me salve. Sus intereses me resultan sagrados y mis más calurosos deseos de felicidad y bienestar siempre estarán con usted.

Atentamente suyo,

HABLAN LOS PROTAGONISTAS

“Un hombre siempre tiene dos razones para lo que hace, una buena y la verdadera.”

«Nunca en la historia del mundo ningún hombre ha conseguido nada digno y valioso por medio de ruegos y suplicas.»

J.P. MORGAN

“El científico no tiene por objeto un resultado inmediato. Él no espera que sus ideas avanzadas sean fácilmente aceptadas. Su deber es sentar las bases para aquellos que están por venir, y señalar el camino.”

«El mundo se mueve despacio y es difícil ver las nuevas verdades»

NIKOLA TESLA

 

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