Paraná, historias de un río III: Isla adentro

Tercer episodio de Paraná, historias de un rio, de la factoría audiovisual Payé Cine (presente en Barbaria desde el primer día). Su director, Juan Richieri, nos habla de Isla adentro, nuevas historias de vida de hombres y mujeres que viven ya no a la vera, sino rodeados por el inmenso Paraná.

Cuando pensamos la serie Paraná, Historias de un río, supimos desde el principio que un capítulo tenía que ser dedicado a los isleños del río Paraná.

La familia Quiroz, que vive en la isla “El Talar”, a varios kilómetros de la Ciudad de Corrientes, en medio del río, nos permitió filmar en su casa.

Era el modo de dar testimonio de cómo, aun por estos días, algunos de nuestros comprovincianos, moran en las islas del río Paraná, tal vez buscando escapar del bullicio de las grandes ciudades y de ese mundo consumista y alborotado que nos imponen las grandes urbes.

Fue una experiencia inolvidable, nos trasladamos con todo el equipo de grabación a la Isla “El Talar”: el DF, los cámaras, el sonidista y los productores a vivir con la familia Quiroz durante  una semana.

Mantuvimos la misma lógica de grabación de los otros episodios: una cámara de documental observacional, evitando interferir en la vida de nuestros personajes más que lo justo y necesario, una puesta de luces elemental (cuando era estrictamente necesario) y previendo un montaje sencillo, de un decoupage clásico.

Registramos el modo en el que conviven con la naturaleza que los rodea y sus oficios: la caza, la pesca, la granja, los panales de abeja, la leña. El equilibrio entre ellos y su medio ambiente es perfecto: no toman de la naturaleza nada más que lo justo y necesario para sobrevivir, sin dañarla ni perjudicarla en lo más mínimo.

Grabamos con ellos en un clima de total paz y calma y todavía hoy recuerdo las puestas del sol allí, en una cabaña de madera donde descansábamos con todo el equipo. De noche, tras grabar algunos de los planos que pueden verse en este documental, nos reuníamos alrededor de algún fogón a compartir un vino y contarnos, entre todos, como eran esos dos mundos tan distintos en los que andábamos cada uno. Don Quiroz decía, con gran sabiduría, que él había elegido vivir en la isla, que tal vez no le sobraba lo material, pero que sí era un hombre que, con su familia, vivían rodeados de tranquilidad y que sabían disfrutar de lo que la naturaleza les daba.

Pasados los años, y una vez que este capítulo y toda la serie se emitió varias veces por la TV Pública y el Canal Encuentro (además de algunas exhibiciones en salas de cines), hemos vuelto con  algunos integrantes de aquel equipo a la Isla “El Talar”. Ta no fuimos ni con cámaras ni con equipos de sonido, volvimos, simplemente, a tomarnos unos mates con la familia Quiroz, a compartir esos atardeceres y disfrutar de las noches en ese lugar mágico y desbordante de naturaleza.

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